Madre, ha llegado la hora de que me vaya. Me voy.
Cuando la oscuridad palidezca y dé paso al alba solitaria, cuando desde tu lecho tenderás los brazos hacia tu hijo, yo te diré: ‘El niño ya no está’. Me voy, madre.
Me convertiré en un leve soplo de aire y te acariciaré; cuando te bañes, seré las pequeñas ondas del agua y te cubriré incesantemente de besos.
Cuando, en las noches de tormenta, la lluvia susurrará sobre las hojas, oirás mis murmullos desde tu lecho, y de pronto, con el relámpago, mi risa cruzará tu ventana y estallará en tu estancia.
Si no puedes dormirte hasta muy tarde, pensando siempre en tu niño, te cantaré desde las estrellas: ‘Duerme, madre, duerme’.
Me deslizaré a lo largo de los rayos de la luna hasta llegar a tu cama, y me echaré sobre tu pecho mientras duermas.
Me convertiré en ensueño, y por la estrecha rendija de tus párpados descenderé hasta lo más profundo de tu reposo. Te despertarás sobresaltada y mientras mires a tu alrededor huiré en un momento, como una libélula.
En la gran fiesta de Puja, cuando los niños de los vecinos vengan a jugar en nuestro jardín, yo me convertiré en la música de las flautas y palpitaré en tu corazón durante todo el día.
Llegará mi tía, cargada de regalos, y te preguntará: ‘Hermana, ¿dónde está el niño?’ Y tú, madre, le contestarás dulcemente: ‘Está en las niñas de mis ojos, está en mi cuerpo, está en mi alma’.
RABINDRANATH TAGORE Aqui estoy.Viviendo el momento,caminado y compartiendo la vida.Ven acompañame camina conmigo...
lunes, 15 de abril de 2024
El Fin
Madre, ha llegado la hora de que me vaya. Me voy.
Cuando la oscuridad palidezca y dé paso al alba solitaria, cuando desde tu lecho tenderás los brazos hacia tu hijo, yo te diré: ‘El niño ya no está’. Me voy, madre.
Me convertiré en un leve soplo de aire y te acariciaré; cuando te bañes, seré las pequeñas ondas del agua y te cubriré incesantemente de besos.
Cuando, en las noches de tormenta, la lluvia susurrará sobre las hojas, oirás mis murmullos desde tu lecho, y de pronto, con el relámpago, mi risa cruzará tu ventana y estallará en tu estancia.
Si no puedes dormirte hasta muy tarde, pensando siempre en tu niño, te cantaré desde las estrellas: ‘Duerme, madre, duerme’.
Me deslizaré a lo largo de los rayos de la luna hasta llegar a tu cama, y me echaré sobre tu pecho mientras duermas.
Me convertiré en ensueño, y por la estrecha rendija de tus párpados descenderé hasta lo más profundo de tu reposo. Te despertarás sobresaltada y mientras mires a tu alrededor huiré en un momento, como una libélula.
En la gran fiesta de Puja, cuando los niños de los vecinos vengan a jugar en nuestro jardín, yo me convertiré en la música de las flautas y palpitaré en tu corazón durante todo el día.
Llegará mi tía, cargada de regalos, y te preguntará: ‘Hermana, ¿dónde está el niño?’ Y tú, madre, le contestarás dulcemente: ‘Está en las niñas de mis ojos, está en mi cuerpo, está en mi alma’.
RABINDRANATH TAGORE viernes, 12 de abril de 2024
jueves, 27 de mayo de 2021
The painted Drum
viernes, 21 de mayo de 2021
It comes the Down
jueves, 1 de abril de 2021
miércoles, 18 de noviembre de 2020
Maya Angelou
lunes, 2 de noviembre de 2020
martes, 15 de octubre de 2019
viernes, 11 de octubre de 2019
EL ESPIRITU DE LA SOLEDAD
Alastor, o el espíritu de la soledad.
Percy Shelley (1792-1822)
¡Tierra, Océano, Aire, amada hermandad!
Si nuestra gran Madre ha impregnado mi voluntad
Con algo de piedad para sentir su amor,
Y recompensa con el mío su favor,
Si la mañana rociada, y el mediodía fragante, y más aún,
El crepúsculo y sus magníficos ministros,
Y el cosquilleo de la medianoche solemne y silenciosa;
Si el aullido del Otoño que suspira en la madera,
Y el traje del invierno se corona con la pureza
Del hielo estrellado sobre la hierba cana y las ramas desnudas;
Si el jadeo voluptuoso de la Primavera cuando respira
Sus primeros besos dulces, -tan caros para a mí-;
Si ningún pájaro brillante, insecto, o bestia apacible
Deliberadamente he perjudicado, y, en cambio, he visto
En ellos a mi propia raza; entonces, perdonad
Esta jactancia, queridos hermanos,
y conservad para mi una porción de vuestros favores.
sábado, 28 de septiembre de 2019
Requiem
Requiem del adiós
No hay sangre derramada
No hay herida mortal.
Un segundo que duro dias meses,
Levite a ciegas
Fallecì un millon y màs...
Pero un día
sin darme cuenta
respire otra vez..
Y la vida sigue...
viernes, 27 de septiembre de 2019
La Despedida
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
jueves, 26 de septiembre de 2019
No culpes a nadie...
[...] Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los obstáculos,
mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tú
mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina,
decídete y triunfarás en la vida;
nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados…
“No culpes a nadie” Pablo Neruda
viernes, 19 de julio de 2019
Malquerida
suspiros se fugan
se dispersan en el viento
No volveràn.
lleno de nosotros,
de un amor de dos.
con las manos vacías
con un dolor silencioso punzante
Intermitente,Sìn fín.
los silencios que dejaste.
lo sellarà con polvo y olvido.
de encuentros,desencuentros
Y finalmente el final:
Adiós.
Rossa
©DerechosReservados®
miércoles, 17 de julio de 2019
El cuello dolìa
EL CUELLO DOLÍA .
... Dejé de usar sostén,
ropa ceñida,
cambié de silla,
compré fajas ortopédicas,
hice yoga, pilates,
fui con quiroprácticos y médicos de todo tipo,
pero era un dolor más allá de lo tolerable,
un peso,
una carga,
una molestia que no me dejaba vivir ni dormir y a veces,
ni respirar...
... La bruja me dijo que era porque cargaba demasiado desde hace mucho.
Mis ojos se dilataron sin saberlo, solo con mirar mi columna tensa y comprimida, solo con sentir su tacto de manos viejas y ajadas en mi piel desnuda ella supo...
... Tantas presiones he cargado con los años, tanto dolor y rencor que he perdido la cuenta, cargo el peso del mundo propio y ajeno, entonces, entonces exhalé todo el aliento que llevaba reteniendo desde hacía más de dos décadas...
... Tomó mis manos en las suyas y me fijé que mi juventud desentonaba con esas manos de anciana, cuando su cara era tan joven como la mía, me hizo bajar las manos, soltar los hombros, me levantó el mentón y se paró detrás mío, sus labios rozaban mi oído:
"No todo es tu culpa"
"No todo es tu responsabilidad"
"No puedes hacerlo todo"
"No puedes solucionarlo todo"
"No tienes que aceptarlo todo"
... Mis ojos empezaron a soltar lágrimas gruesas como cristales rotos, hubo un momento donde pensé que lloraría sangre, de tanto dolor que estaba sintiendo.
Poco a poco mis hombros regresaron a su sitio, mi cuello se puso suave y levantó nuevamente, mi espalda se irguió como hacía años no sucedía y escuche mis huesos emitir un crujido tenebroso...
El peso del mundo había descendido de mis hombros, el peso de los dolores del pasado había por fin bajado al piso e iba a ser usado como escalón...
... Sus ojos lobunos me miraban expectantes:
" Hay dolores que se cargan en el corazón y esos no hay manera de sacarlos fácilmente, aprende a soltar el pasado o terminarás ahogándote a futuro..."
Debemos comprender que la falta de perdón no lastima más que aquél que no puede perdonar.


