viernes, 2 de febrero de 2018

La exclamación

LA EXCLAMACIÓN
Quieto
            no en la rama
en el aire
                  No en el aire
en el instante
                          el colibrí
The exclamation
Still
     not in the branch
in the air
      not in the air
In the instant
      The hummingbird
Octavio Paz

Rezo Purepecha

"Tierra: Mi cuerpo.Agua: Mi sangre.Fuego: Mi espíritu." Rezo Purepecha

"Earth:My body. Water:Mi blood.Fire:My Spirit."
Purepecha Prayer.

martes, 23 de enero de 2018

Moment to Moment

"Ahora que tengo el tiempo
Para aburrirme
Para ser entregado
Para ser paciente
Para ser comprensivo
Para darte todo el tiempo que necesitas
Ahora que tengo el tiempo...
Dónde estás?
Rod McKuen.American Poet. 1971

miércoles, 17 de enero de 2018

Hombre pequeñito

Hombre pequeñito, hombre pequeñito, 
Suelta a tu canario que quiere volar... 
Yo soy el canario, hombre pequeñito, 
déjame saltar.

Estuve en tu jaula, hombre pequeñito, 
hombre pequeñito que jaula me das.
Digo pequeñito porque no me entiendes, 
ni me entenderás.

Tampoco te entiendo, pero mientras tanto 
ábreme la jaula que quiero escapar;
hombre pequeñito, te amé media hora, 
no me pidas más.

miércoles, 10 de enero de 2018

El presente y el pasado


El presente y el pasado
Están acaso presentes en el futuro,
Y el futuro se encuentra contenido en el pasado.
Si todo el tiempo es eterno presente,
El tiempo no tiene redención.
Lo que podría haber sido es una abstracción,
Posibilidad perpetua que permanece
Solo en un mundo de especulaciones.
Lo que podría haber sido y lo que ha sido
Señalan a un mismo fin, que es siempre el presente.
Las pisadas resuenan en la memoria
Bajo el paso que nunca dimos,
Hacia la puerta que nunca abrimos
En el jardín de las rosas. Mis palabras suenan
En tu cabeza.
Más no sé
Con qué intención
Importunar los restos de un cuenco de pétalos de rosa.
Otros ecos
Habitarán el jardín. ¿Los seguiremos?
Rápido, dijo el ave, encuéntralos, encuéntralos
Al pasar la esquina. A través de la puerta primera
Dentro de nuestro primer mundo. Seguiremos
¿El engaño del zorzal? Dentro de nuestro mundo primero.
Ahí estaban, altivos e invisibles
Moviéndose sin presión, sobre las hojas muertas
En el calor del otoño, a través de un aire vibrante,
Y el pájaro nos llamó, respondía así
A la música inaudita escondida en la maleza
Y lo invisible cruzó de soslayo,
Pues las rosas sirven para ser observadas.
Ahí estaban nuestros invitados, agradecidos
Y complacientes.
Así caminábamos, y ellos, de manera ceremoniosa,
A lo largo del sendero vacío, hacia el seto de boj
Mirando hacia el estanque vacío.
Seco estanque, seco hormigón de bordes marrones,
Y el estanque estuvo lleno de agua de sol,
Y los lotos florecieron, tranquilos,
La superficie brillaba desde el corazón de la luz,
Y estaban detrás de nosotros, reflejándose en el estanque.
Pasó una nube entonces, y el estanque quedó vacío.
Marchaos, dijo el zorzal, las hojas estaban llenas de niños,
Escondidos y nerviosos, aguantándose la risa.
Marchaos, marchaos, dijo el pájaro, la humanidad
No soporta tanta realidad.
El tiempo pasado y el futuro,
Lo que podría haber sido y lo que ha sido
Señalan a un mismo fin, que es siempre el presente.

.

martes, 9 de enero de 2018

Olvido

Tè extraño
Con angustia
Con dolor
Con rabia contenida.

Con la certeza del olvido
desgranandose en tu memoria
conviertiendome en tu pasado
Conviertiendome en un sueño lejano.

Y yo?

Sigo caminando.
Orgullo,dolor  y tiempo me llevan de la mano

sábado, 14 de octubre de 2017

Haiku de octubre.

Que silencioso
El viento dejando
Las hojas caer...

viernes, 13 de octubre de 2017

Haiku in octuber

kochira muke
ware mo sabishiki
aki no kure

Will you turn toward me?
I am lonely too,
this autumn evening

MU

Photo Jackee Holder

martes, 4 de abril de 2017

I carry your heart in my heart

Looking at old pictures brought a smile,a sense of u .Losing u changed me forever no doubt about it.I learn to survive the pain and loving u my dear, help me to go on.I carry ur heart in my heart..Forever.
In loving memory

viernes, 31 de marzo de 2017

Soul mate


When you find me
I will pour my soul to you
and in a ethereal moment
your heart will touch mine...

jueves, 30 de marzo de 2017

No quiso ser

No quiso ser.
No conoció el encuentro
del hombre y la mujer.
El amoroso vello
no pudo florecer.
Detuvo sus sentidos
negándose a saber
y descendieron diáfanos
ante el amanecer.
Vio turbio su mañana
y se quedó en su ayer.
No quiso ser.

lunes, 20 de marzo de 2017

Punto final...

Entre las sombras 
suspiros se fugan
 se dispersan en el viento..
No volveran.
Las caricias por siempre se encerraron  en el baùl olvidado
y tu amor se convirtirà en un  recuerdo tatuado por siempre en mi memoria 


13 años despuès...

jueves, 2 de marzo de 2017

El robo del fuego

Hace miles de años el ser humano no conocía el fuego, por esta razón comía sus alimentos crudos. En cierta ocasión, los Tabaosimoa, los ancianos gobernantes del pueblo, decidieron reunirse para discutir la forma de conseguir alguna cosa que permitiera cocer los alimentos. Después de ayunar y orar ritualmente, se sentaron a dialogar. De pronto, vieron pasar una bola de fuego en el cielo que se sumergió en el mar. Quisieron atraparla, pero les fue imposible. Cansados por el intento, los ancianos reunieron a los hombres y los animales para ver si encontraban quién pudiese ir por el preciado fuego. Un hombre dijo que si le proporcionaban cinco hombres, iría al lugar por donde sale el Sol y traería un rayo. Los Tabaosimoa estuvieron de acuerdo y los seis hombres, después de ayunar y rezar a sus dioses, partieron hacia el oriente llenos de fe y esperanza. Pasado un cierto tiempo, llegaron a la montaña donde nacía el fuego. Pacientes, esperaron la llegada del nuevo día, pero pronto se dieron cuenta de que el fuego nacía en otra montaña más lejana. Reemprendieron su camino hacia la nueva montaña. Esperaron hasta el amanecer, pero se percataron de que el fuego nacía en una tercera montaña, aún más alejada. Decidieron dirigirse hacia ella, pero sucedió lo mismo. Cuando llegaron a la quinta montaña estaban tristes, cansados y desalentados, por lo cual decidieron regresar. Al llegar al pueblo, les contaron a los Tabaosimoa el fracaso sufrido. Los ancianos agradecieron su empeño a los seis hombres y pensaron que jamás podrían obtener el preciado fuego.

En ese momento apareció Yaushú, un Tlacuache muy sabio quien les relató a los principales que en un viaje que había emprendido hacia el oriente había percibido una lejana luz que le había intrigado. Decidido a averiguar de qué se trataba, había emprendido la marcha durante muchos días y noches, durmiendo y comiendo muy poco. La noche del quinto día vio que en la entrada de una gruta ardía una fogata de donde se desprendían grandes llamas y un torbellino de chispas. Sentado sobre un banco, un viejo miraba el fuego. Era un hombre alto, vestido con taparrabos, de blancos cabellos y ojos increíblemente brillantes. De tanto en tanto, alimentaba la fogata con leños. Tlacuache contó que, muy asustado, se había escondido detrás de un árbol, porque se dio cuenta de que se trataba de alguna cosa caliente y peligrosa. Cuando terminó su relato, los Tabaosimoa le pidieron a Yaushú que volviera al lugar del prodigio y les trajera un poquito de fuego. Tlacuache aceptó. Los ancianos y las personas del pueblo ayunaron y oraron para que todo saliese bien, y le amenazaron de muerte si se atrevía a engañarlos. Yaushú se limitó a sonreír, sin proferir palabra. Después de ayunar y orar por cinco días, los ancianos le dieron a Tlacuache cinco sacos de pinole para que se alimentara durante el viaje. Yaushú afirmó que regresaría en otros cinco días, que el quinto día deberían esperarlo despiertos y que, en caso de que muriese, no lamentasen su perdida. Tlacuache emprendió el camino con su pinole guardado en un morral. Al tiempo, llegó al lugar donde se encontraba el hombre viejo contemplando el fuego. Yaushú le saludó sin recibir respuesta del anciano. Volvió a saludar y el hombre del fuego le preguntó qué hacía en ese lugar a tan tardía
hora. Tlacuache le respondió que era el emisario de los Tabaosimoa y que estaba en busca de agua sagrada. Como estaba muy cansado, pidió permiso al viejo de pernoctar ahí. Después de mucho suplicar, el anciano accedió a condición de que no tocara nada. Yaushú se sentó cerca del fuego, sacó su pinole, lo diluyó, vertió un poco sobre el fuego por encima de su hombro, e invitó al anciano a compartirlo. El viejo se lo agradeció y se durmió. Mientras Yaushú lo escuchaba roncar, pensaba en la forma de robarse el fuego. Sigilosamente se levantó, tomó una brasa con su cola y se alejó. Cuando llevaba un buen trecho de camino recorrido, sintió una borrasca y vio al viejo encolerizado parado frente a él: le amenazaba con la muerte por haber robado algo que no le pertenecía. Agarró a Tlacuache para quitarle el tizón, pero éste no lo soltaba aunque le quemaba y causaba dolor. Furioso, el hombre lo pisoteaba, lo sacudía, y le trituraba los huesos. Seguro de haberle dado muerte, se regresó a seguir cuidando el fuego. Por su parte Yaushú rodó por todo el camino envuelto en sangre y fuego, hasta que llegó frente a los Tabaosimoa que estaban rezando. Moribundo, les entregó el tizón y los ancianos encendieron leños. Tlacuache no murió, y fue nombrado el Héroe Yaushú. Desde entonces, se le puede ver caminar por los senderos con su cola completamente pelada.

Fin

Fotografia de la red

Tlacuache :Marsupial Mexicano

Pinole: Maíz tostado y molido con el que se prepara una bebida refrescante muy usada por los viajeros.


viernes, 2 de diciembre de 2016

domingo, 18 de septiembre de 2016

A TI...



Tu sonrisa
en mi alma permanece
caricia del viento.